los días se inclinan hacia el estruendo
y lloro

no aprendí a cuidar de mi silencio

anticipé la cicatriz a la desgarradura
tergiversé mi voz para acercarla a la nieve
pero todo era rompiente

olvidé que llevo por nombre el grito primero del sol
cuando despierta y descubre
que seguimos estando tan lejos, tan cansados



"a grieta" (Alba Ceres Rodrigo)




an almost silent life













Que Dios te conceda experimentar aquello que es engendrado por el silencio

Isaac de Nínive


LA SABIDURÍA DEL SILENCIO INTERNO


Habla simplemente cuando sea necesario.
Piensa lo que vas a decir antes de abrir la boca.
Sé breve y preciso ya que cada vez que dejas salir una palabra, dejas salir al mismo tiempo una parte de tu chi.

De esta manera aprenderás a desarrollar el arte de hablar sin perder energía.
Nunca hagas promesas que no puedas cumplir.
No te quejes y no utilices en tu vocabulario palabras que proyecten imágenes negativas porque se producirá alrededor de ti todo lo que has fabricado con tus palabras cargadas de chi.


Si no tienes nada bueno, verdadero y útil qué decir,es mejor quedarse callado y no decir nada.
Aprende a ser como un espejo: Escucha y refleja la energía.

El universo mismo es el mejor ejemplo de un espejo que la naturaleza nos ha dado, porque el universo acepta sin condiciones nuestros pensamientos, nuestras emociones, nuestras palabras, nuestras acciones y nos envía el reflejo de nuestra propia energía bajo la forma de las diferentes circunstancias que se presentan en nuestra vida.
Si te identificas con el éxito, tendrás éxito.
Si te identificas con el fracaso, tendrás fracasos.

Así podemos observar que las circunstancias que vivimos son simplemente manifestaciones externas del contenido de nuestra habladuría interna.
Aprende a ser como el universo, escuchando y reflejando la energía sin emociones densas y sin prejuicios.
Porque siendo como un espejo sin emociones aprendemos a hablar de otra manera.

Con el poder mental tranquilo y en silencio, sin darle oportunidad de imponerse con sus opiniones personales y evitando que tenga reacciones emocionales excesivas, simplemente permite una comunicación sincera y fluida.
No te des mucha importancia, y sé humilde, pues cuanto más te muestras superior, inteligente y prepotente, más te vuelves prisionero de tu propia imagen y vives en un mundo de tensión e ilusiones.

Sé discreto, preserva tu vida íntima, de esta manera te liberas de la opinión de los otros y llevarás una vida tranquila volviéndote invisible, misterioso, indefinible, insondable como el Tao.
No compitas con los demás, vuélvete como la tierra que nos nutre, que nos da lo que necesitamos.

Ayuda a los otros a percibir sus cualidades, a percibir sus virtudes, a brillar.
El espíritu competitivo hace que crezca el ego y crea conflictos inevitablemente.

Ten confianza en ti mismo, preserva tu paz interna evitando entrar en la provocación y en las trampas de los otros.
No te comprometas fácilmente.
Si actúas de manera precipitada sin tomar conciencia profunda de la situación, te vas a crear complicaciones

La gente no tiene confianza en aquellos que muy fácilmente dicen "sí", porque saben que ese famoso "sí" no es sólido y le falta valor.

Toma un momento de silencio interno para considerar todo lo que se presenta y toma tu decisión después.
Así desarrollarás la confianza en ti mismo y la sabiduría.
Si realmente hay algo que no sabes, o no tienes la respuesta a la pregunta que te han hecho, acéptalo.

El hecho de no saber es muy incómodo para el ego porque le gusta saber todo, siempre tener razóny siempre dar su opinión muy personal.

En realidad el ego no sabe nada, simplemente hace creer que sabe.
Evita el hecho de juzgar y de criticar, el Tao es imparcial y sin juicios, no critica a la gente, tiene una compasión infinita y no conoce la dualidad.
Cada vez que juzgas a alguien lo único que haces es expresar tu opinión muy personal y es una pérdida de energía, es puro ruido.
Juzgar es una manera de esconder sus propias debilidades.

El sabio tolera todo y no dirá ni una palabra.Recuerda que todo lo que te molesta de los otros es una proyección de todo lo que todavía no has resulto de ti mismo
Deja que cada quien resuelva sus propios problemas y concentra tu energía en tu propia vida.
Ocúpate de ti mismo, no te defiendas.
Cuando tratas de defenderte en realidad estás dándole demasiada importancia a las palabras de los otrosy le das más fuerza a su agresión.

Si aceptas el no defenderte estás mostrando que las opiniones de los demás no te afectan, que son simplemente opiniones y que no necesitas convencer a los otros para ser feliz.
Tu silencio interno te vuelve impasible.
Haz regularmente un ayuno de la palabra para volver a educar al ego que tiene la mala costumbre de hablar todo el tiempo

Practica el arte de no hablar.
Toma un día a la semana para abstenerte de hablar.
O por lo menos algunas horas en el día según lo permita tu organización personal.
Este es un ejercicio excelente para conocer y aprender el universo del Tao ilimitado en lugar de tratar de explicar con las palabras qué es el Tao.
Progresivamente desarrollarás el arte de hablar sin hablar y tu verdadera naturaleza interna reemplazará tu personalidad artificial, dejando aparecer la luz de tu corazón y el poder de la sabiduría del silencio.

Gracias a esta fuerza atraerás hacia ti todo lo que necesitas para realizarte y liberarte completamente.
Pero hay que tener cuidado de que el ego no se inmiscuya.
El poder permanece cuando el ego se queda tranquilo y en silencio.
Si tu ego se impone y abusa de este poder el mismo poder se convertirá en un veneno, y todo tu ser se envenenará rápidamente.
Quédate en silencio, cultiva tu propio poder interno.

Respeta la vida de los demás y de todo lo que existe en el mundo.
No trates de forzar, manipular y controlar a los otros.
Conviértete en tu propio maestro y deja a los demás ser lo que son, o lo que tienen la capacidad de ser.


Texto Taoista
Extraido de "El Principio de la Materia" (página extinta de Facebook)

El arte de la meditación: la aventura del silencio interior - Pablo D'Ors

Los ruidos suaves


(...) Mi familia aguardaba en la estación y yo deseaba llegar a casa para sumergirme en el calor de la cocina y de sus voces. Cruzando el puente, aún empapado por un sueño casi imposible, construí un recuerdo en el que comienzo a escuchar un sonido de la infancia, muchos sonidos que no se pueden entender y que sobre todo ofrecen algo parecido a la confianza: todo está en su sitio. 

Es una de las experiencias más silenciosas que recuerdo.

Tal vez la palabra silenciosa sea demasiado ambigua, pero sí, era el mismo silencio que nos permite descansar cuando se escucha una voz, en la otra habitación, que habla con la calma de una conversación desinteresada, tranquila. Es posible que sean las palabras de la infancia, mejor dicho, los sonidos que aún no son palabras y que nos arrullan, nos protegen y nos llevan directos hacia donde desea quien los emite. Cuidar a alguien con murmullos es uno de los secretos más difíciles de explicar. En realidad esa es la primera y casi única música: desprovista de texto, sin notas ni partitura, solo la improvisación. (...)


Extraido del blog "Los lugares y los días"

Para ver el texto completo, clicar aqui


"Pedagogía del silencio"

(...)
El silencio es, pues, completamente necesario, para contemplar la
realidad en sus diferentes niveles y estadios. Contemplar quiere decir sentarse,
abrirse al mundo y observarlo atentamente con los ojos interiores. Contemplar
no significa sólo mirar atentamente la realidad, sino distanciarse y fijarla en la
retina del espíritu. Implica un doble movimiento: en primer lugar, de
distanciamiento, tal como lo entiende M. Scheler, y, en segundo lugar, de
impregnación de lo real en el espíritu del individuo.

 La contemplación, como dice acertadamente Aristóteles, es el preludio
de la filosofía, es el principio del ejercicio filosófico. Filosofar significa describir la
realidad en su intimidad y máxima profundidad, en su verticalidad diría Ortega.
Para poder adentrarse en los angostos escondrijos del ente real, hay que
adoptar una actitud de silencio, de atención, de contemplación total.

 Por tanto, la primera gran lección del silencio es la contemplación. Esta
contemplación puede enfocarse en muchos campos y direcciones. Puede
tratarse de una autocontemplación o de una contemplación natural o incluso de
una contemplación divina. En cualquier caso, la contemplación sólo es posible
en un clima de silencio interior y exterior. En plena agitación resulta absurdo
proponerse el acto contemplativo.

 El proceso de autocontemplación ya lo hemos expresado germinalmente
más arriba. Es el proceso a través del cual el actor se convierte en su propio
espectador. Este proceso implica una duplicación del yo y posibilita el
conocimiento personal por medio de la interiorización. En último extremo, la
autocontemplación desemboca en el inmenso interrogante de la identidad
personal.

(...)

"Pedagogía del silencio"   Francesc Torralba Roselló 
Para leer el artículo completo, clicar aqui


Práctica meditativa

(...)
Cuando reparas en algo, dejas de arrojarte al todo.
Para venir a poseerlo todo, no quieras poseer algo en nada.
Para venir a serlo todo, no quieras ser algo en nada.
Para venir a saberlo todo, no quieras saber algo en nada.
Para venir a lo que no sabes, has de ir por donde no sabes.
Para venir a lo que no posees, has de ir por donde no posees.
Para venir a lo que no eres, has de ir por donde no eres. 

(Juan de la Cruz. Subida Monte Carmelo... I,13,11) 

Cada una de estas afirmaciones apela a lo existente ilimitado, pleno, aquí, en cada uno de nosotros. Apunta hacia la posibilidad de existencia plena cuando uno no se aferra a nada, ninguna posesión, ni posesión de sí mismo (otorgarse entidad, importancia); cuando se va más allá de la acumulación de conocimientos adentrándose en la comprensión silenciosa ... 
Que cada una de esas afirmaciones, una a una, vaya ocupando nuestra atención, sin prisa, impregnándonos, dejando que cada una pueda decir su verdad, sin interferir con otras ideas o conceptos... Nada. Dejar que cada una abra pistas, abra vías, silencie todo lo demás.(...)


Práctica meditativa nº 22
Teresa Guardans

Extraido de la web "CeTR. Hacia una espiritualidad laica". Para ver completo Clicar aqui



"El silencio del Buddha"

“La última razón del silencio del Buddha no nos parece que radique en la limitación inherente a todo sujeto humano, ni en la imperfección de nuestro conocimiento, ni en el carácter misterioso, oculto, de la realidad. Para decirlo con una palabra, la última razón nos parece que estriba en el hecho mismo de que la última realidad no es”. 

"El silencio del Buddha. Una introducción al ateísmo religioso"
Raimon Panikkar

Para leer más, clicar aqui









“Esforcémonos ante todo por callar y entonces, desde nuestro mismo silencio, se engendrará
en nosotros algo que nos conducirá al silencio.”

Isaac de Nínive


La historia del silencio


"– ¿Por qué ponían un pianista en los cines cuando las películas eran mudas? ¿Es soportable el silencio? ¿Existe realmente, o es sólo una acumulación de ruidos lejanos? ¿Qué resulta más irritante para nuestros nervios: el ruido o su carencia? En otro orden de cosas, ¿quiénes se han visto obligados alguna vez a guardar silencio? ¿Quiénes lo han hecho por interés, por incapacidad o depravación? ¿Quiénes han salvado a otros por omisión, quiénes los han condenado? ¿Se puede pasar toda una vida esperando respuesta a una pregunta? ¿Existe realmente el gran silencio, el silencio de Dios, o es sólo una metáfora de la ignorancia? ¿Puede ser hondo y profundo el silencio, como un pozo? ¿Se está cómodo en el interior de un pozo? ¿Por qué no se dice de los grandes silencios que son abiertos, como el espacio vacío y calmo del universo? ¿Puede el silencio ser riguroso sin resultar por ello artificial? ¿Has estado alguna vez en un velatorio? ¿No resulta que el único que se comporta con naturalidad es el muerto, y todo por culpa del dichoso silencio? Por otro lado, ¿se puede considerar el tipo de silencio más insoportable no recibir noticias de alguien muy querido durante veinte años, por poner un coto a nuestra dolorosa pero limitada capacidad de espera? ¿Por qué se dice romper el silencio y no liberar el silencio, o acallarlo, que sería muy poético y nos remitiría al zumbido en los oídos, que tan molesto resulta? ¿Por qué se dice de alguien que es muy silencioso como si anduviera por el mundo de puntillas, cuando en realidad resulta que habla poco? ¿Es hablar la forma más premeditada de romper el silencio? ¿Por qué resulta incómodo en una cena de amigos y no en el pico de una montaña? ¿Qué sucederá en las escasas cenas de amigos en picos de montañas? ¿Por qué guardar silencio puede ser lo más noble y lo más infame, si lo que se guarda es lo mismo? ¿Por qué no dices algo? Me estás dejando hablar sola. ¿Es el silencio, quizá, una traición al movimiento, y por lo tanto un anuncio fugaz del fin de todas las cosas? Cuando por fin calló Irene, su respiración agitada quedó suspendida en el aire inmóvil. Contemplé el paisaje despoblado sospechando que iba a ser muy difícil dar forma a todo aquello. Pero en la cabeza me bullían las ideas. Irene y yo nos miramos a los ojos, entregados ambos a esa actividad arrolladora, estrictamente silenciosa, que es el pensamiento. Tuve la extraña impresión de que todo a nuestro alrededor se detenía, en esa latencia inquieta que anuncia las tormentas más formidables."

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Pedro Zarraluki, "La historia del silencio"

Extraido del blog "Ojos de papel " 
Para ver, clicar aqui



"La palabra es un río, pero el silencio es un océano"

                                                                                                                              Mawlânâ Rûmî (1207-1273)








OM MANI PEME HUM



Una explicación del mantra de Chenrezig (Avalokiteshvara en sánscrito), el Buda de la Compasión.
Por S.S. el XIV Dalai Lama.

Es muy bueno recitar el mantra OM MANI PEME HUM, pero mientras lo haces debes concentrarte en su significado, porque el significado de las seis sílabas es grande y profundo.

La primera sílaba está compuesta por tres letras A, U, y M. Estas simbolizan el cuerpo, el habla y la mente impura del practicante; también simbolizan el cuerpo, el habla y la mente puros y supremos de un buda. ¿Pueden el cuerpo, el habla y la mente impura transformarse en cuerpo, habla y mente pura? ¿O están completamente separadas? En todos los casos, los budas fueron seres como nosotros y, entonces, gracias al camino se iluminaron. El budismo no afirma que alguien desde el principio estuviera libre de faltas y poseyera todas las buenas cualidades. La purificación del cuerpo, el habla y la mente llega a través del abandono gradual de los estados impuros y su transformación en lo puro.

¿Cómo se logra esto? El camino se indica en las siguientes cuatro sílabas. MANI significa joya y simboliza los factores del método: la intención altruista de iluminarse, el amor y la compasión. Así como una joya es capaz de eliminar la pobreza, la mente altruista de la iluminación es capaz de eliminar la pobreza o las dificultades de la existencia cíclica y el sufrimiento. De igual forma, así como una joya cumple los deseos de los seres sintientes, también la intención altruista de llegar a la iluminación satisface los deseos de los seres sintientes.

Las dos sílabas siguientes, PEME, significan flor de loto y simbolizan la sabiduría. Así como un loto crece en el lodo sin ensuciarse con las faltas de éste, la sabiduría es capaz de ponerte en una situación sin contradicciones, donde de cualquier otra forma habría contradicción si no tuvieses sabiduría. Existe la sabiduría que comprende la impermanencia, la sabiduría que comprende que las personas están vacías de existencia sustancial, la sabiduría que comprende el vacío de la dualidad –esto es, la diferencia de entidades entre sujeto y objeto– y la sabiduría que comprende el vacío de la existencia inherente. Aunque hay diferentes tipos de sabiduría, la principal de todas estas es la sabiduría que comprende la vacuidad.

La pureza debe lograrse mediante la unión indivisible entre el método y la sabiduría; dicha unión está simbolizada por la última sílaba, HUM, que indica indivisibilidad. De acuerdo con el sistema del sutra, esta indivisibilidad del método y la sabiduría se refiere a la sabiduría afectada por el método, y al método afectado por la sabiduría. En el vehículo del mantra, o tantra, se refiere a una conciencia donde existen en forma completa ambas, la sabiduría y el método como una entidad indiferenciable. En términos de las sílabas semilla de los Cinco Budas Conquistadores, HUM es la sílaba semilla de Akshobya, el inamovible, el no fluctuante, aquel que no puede ser perturbado por nada.

Así, las seis sílabas, OM MANI PEME HUM, significan que a partir de la práctica de un camino, que es la unión indivisible del método y la sabiduría, puedes transformar tu cuerpo, tu habla y tu mente impuras en el cuerpo, el habla y la mente puras y supremas de un buda. Se dice que no debes buscar la budeidad fuera de ti, las causas para el logro de la budeidad están dentro de ti. Como dice Maitreya, en el Sublime Continuo del Gran Vehículo (Uttaratantra), todos los seres tienen intrínsecamente la naturaleza búdica en su continuo mental. Tenemos dentro de nosotros la semilla de la pureza, “la esencia de aquellos que han ido” (Tathaghatagarbha), que debe ser transformada y desarrollada completamente en la budeidad.










«Un libro es un fragmento de silencio en manos del lector.
Aquel que escribe calla.
Aquel que lee no rompe el silencio.»
                                                                                                                                  Pascal Quignard


"Mil nombres para el gozo"

"Lo que está sentado en la silla ahora mismo carece de nombre. Yo soy la experiencia de lo eterno. Aún con el pensamiento "Dios" ya he creado un "no-Dios". Y puedes sustituirlo por cualquier cosa: con el pensamiento "árbol", creo "árbol" y "no-árbol"; el mecanismo es el mismo. Antes de nombrar cualquier cosa, el mundo carece de cosas, carece de significado. No hay más que paz en un mundo sin palabras, sin preguntas. En el espacio donde todo ya tiene respuesta, en un silencio gozoso"

Byron Katie

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mikko lagerstedt






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No decía palabras...



No decía palabras,
acercaba tan sólo un cuerpo interrogante
... porque ignoraba que el deseo es una pregunta
cuya respuesta no existe,
una hoja cuya rama no existe,
un mundo cuyo cielo no existe.

La angustia se abre paso entre los huesos,
remonta por las venas
hasta abrirse en la piel,
surtidores de sueño
hechos carne en interrogación vuelta a las nubes.

Un roce al paso,
una mirada fugaz entre las sombras,
bastan para que el cuerpo se abra en dos,
ávido de recibir en sí mismo
otro cuerpo que sueñe;
mitad y mitad, sueño y sueño, carne y carne,
iguales en figura, iguales en amor, iguales en deseo.

Aunque sólo sea una esperanza,
porque el deseo es una pregunta cuya respuesta nadie sabe.

Luis Cernuda






"Tratamiento del término silencio y otros afines en algunos diccionarios de la lengua española "

  "¿Por qué se dice romper el silencio y no liberar el silencio (...)?"


(...)   ¿Por qué nos interesa el término silencio? En principio, hemos de precisar
que no se puede hablar de él, sino sólo en torno a él y en relación a la palabra.
El lenguaje es una arma de doble filo: por un lado disponemos del lujo del lenguaje,
las palabras son nuestro vehículo de expresión; pero, por otro lado, el
lenguaje es nuestro único modo de acceder a la realidad; como dice Sebastià
Serrano: "(...) El universo lingüístico nos arropa de tal forma que no podemos
salir de los límites que nos impone. No lo podemos observar desde el exterior
porque el más allá del lenguaje es impensable" ; la omnipresencia de la palabra
en el mundo de la comunicación es indiscutible, pero ¿qué papel ocupa el
silencio en este mundo? En principio el silencio es una estrategia comunicativa
más, y muy significativa, que necesita obligatoriamente de la contextualización
para ser entendido, aunque cuando intentemos hablar sobre él no tengamos
más remedio que acudir al sonido.
     Partimos del hecho de que en nuestra sociedad occidental el silencio es
un fenómeno rodeado más bien de connotaciones negativas; como dice Francese
Torralba:
"llenamos el posible silencio con palabras, músicas, canciones. Enmascaramos elsilencio con el verbo porque el silencio causa perplejidad. A través de la palabradomesticamos la extrafieza que causa el otro y entramos en un clima de familiaridad.Como dice acertadamente J.P. Sartre, la mirada del otro nos desnuda,nos fiscaliza, nos causa temor."
     Sin embargo, no debemos olvidar que, dado el carácter cultural y relativo
del fenómeno silencioso, este no es considerado de la misma forma por las diferentes
culturas. El silencio es mucho más respetado en el mundo oriental
que en el occidental6, donde contrariamente, el silencio causa perplejidad, extrañeza,
angustia, misterio, ingredientes poco amigos de la creciente seguridad
que anhela el hombre moderno

"Tratamiento del término silencio y otros afines en algunos diccionarios de la lengua española"
ROSA Mª MATEU SERRA

Universidad de Lleida
Para leer el pdf completo, clicar aqui


Nada de música, ni antes, ni durante, ni después de la incineración. Solo quien calla se despedirá de mí.

                                                                                                                                      Pascal Quignard






"En Silencio"
Del artista de instalaciones japonés Chiharu Shiota


En la obra de Chiharu Shiota los hilos son venas por las que circulan lágrimas, el miedo al abismo, la vida y la muerte; hilos conductores de relatos particulares y universales, entremezclándose como las raíces invertidas de un árbol, al igual que un rizoma a través de múltiples ramificaciones que entorpecen la relación entre yo y el mundo. Los hilos transportan la información y son esenciales en toda comunicación, pero a su vez forman redes o alambradas que obstaculizan el paso a los extraños en especies de espacios donde la vida cotidiana entra en conflicto con la producción deseante.



La breve palabra


A veces el silencio es la palabra justa
la que enciende las luces, la que mejor se escucha,
la que place o se sufre cargada de milenios,
la que otorga hermosura,
la flor del pensamiento.

En ese momento de la clara armonía
de la mejor tristeza, de la entera alegría.
Es el gran fundamento que ronda a la grandeza:
tu palabra y la mía
habitan el silencio.

Por eso la palabra
debe ser pronunciada
como una ceremonia
con aires de campana,
una fiesta del alma,
farol del pensamiento
por que fue generada
por el mejor silencio.


Hamlet Lima Quintana


Poema extraido de "Árbol Zen". Clicar aqui



"Si tenéis la paciencia de seguirme, descubriréis que hay un sonido tan sutil que nada vive entre este sonido y el silencio'" 

                                                                                                                                       Helen Keller

"Todos hemos sido testigos de la forma en que la nieve absorbe los sonidos. Silencio y nieve van siempre juntos; diríamos que la palabra «nieve» es casi un ensalmo creador de silencio; sin embargo, compartir la experiencia del silencio es algo muy distinto. Y si la nieve actúa como un espejo para quien la contempla, y éste puede reflejar el blanco y el negro, el silencio de la nieve actúa también como espejo acústico de nuestro estado interior. Puede ser nuestro silencio el que se refleje en el silencio, puede el silencio de la nieve tragarse todas nuestras vocales, todas nuestras consonantes, todo sonido, o puede extraer de él una música desconocida. El silencio de la nieve es un silencio recogido que parece prepararnos para un encuentro."

Menchu Gutiérrez


ADENTRO


En el más hondo adentro
de cada cosa hay un silencio puro,
un lugar muy secreto e inviolable,
donde la mano palpa un agua antigua,
un regazo caliente.
No se accede allí nunca
por los trabajos de la voluntad,
ni porque el corazón así lo ansíe.
Se entra por gracia viva de lo vivo,
por acorde animal con lo creado.
Quien consigue asomarse sin esfuerzo
-con naturalidad, con inocencia
que acata y que no inquiere-
a esa oquedad colmada
podrá escuchar un algo que no es ya
la sola cosa misma,
el lenguaje o el alma propios de ella,
sino el latido unánime, enigmático,
que une entre sí lo múltiple y lo mueve,
una respiración que alienta en todo
y quiere ser oída para ser.

Eloy Sánchez Rosillo


Ven a sentarte conmigo en silencio



¡Ven a sentarte conmigo en silencio! 
mientras el ruido sigue y el flujo continua 
dentro de nosotros, 
fuera de nosotros. 
Pero dejemos primero fuera 
lo que nos sobra y lo que nos falta, 
lo que poseemos, 
lo que ansiamos, 
lo que nos preocupa, 
lo que creemos nuestro, 
lo que merecemos, 
lo que necesitamos. 
¡Ven a sentarte en silencio a mi lado!, 
amado de mi alma, 
amada de mi espíritu, 
pero deja conmigo fuera primero, 
los halagos que buscaste, 
los premios y castigos que mereciste, 
las elecciones y rechazos de tu vida, 
el dolor y la pena. 
Yo también lo dejaré, yo también 
…antes de sentarnos. 
¡Sentemonos en silencio por fin!, 
abandonando quien creemos ser, 
quien dicen que somos,
quien queremos ser, 
quien merecemos ser, 
quien buscamos ser, 
…para por fin. a oscuras y en oscuras, 
en esta bendita nube abandonada, 
seamos por fin silencio, 
tu y yo

De la web "Espíritu y Zen. Crecimiento desde la práctica del silencio"
Para ver, clicar aqui

La voz del silencio


Fragmento primero

Las presentes instrucciones son para aquellos que ignoran los peligros de los IDDHI
inferiores.
Aquel que pretenda oír la voz del Nada «el Sonido insonoro», y comprenderla, tiene que
enterarse de la naturaleza del Dâranâ.
Habiéndose vuelto indiferente a los objetos de percepción debe el discípulo ir en busca del
Rajá (rey) de los sentidos, al Productor del pensamiento, aquel que despierta la ilusión.
La Mente es el gran destructor de lo Real.
Destruya el discípulo al Destructor.
Porque:
Cuando su propia forma le parezca ilusoria, como al despertar, todas las formas que en sueños
ve.
Cuando él haya cesado de oír los muchos sonidos, entonces podrás discernir el UNO, el
sonido interno que mata el externo.
Entonces únicamente, y no antes, abandonará la región de Asat, lo falso, para entrar en el
reino de Sat, lo verdadero.
Antes de que el alma pueda ver, debe haberse alcanzado la Armonía interior, y los ojos
carnales han de estar cegados a toda ilusión.
Antes de que el alma pueda oír, es menester que la imagen (hombre) se vuelva tan sorda a los
rugidos como a los susurros; a los bramidos de los elefantes furiosos, como al zumbido
argentino de la dorada mosca de fuego.
Antes de que el alma sea capaz de comprender y recordar, debe estar unida con el Hablante
silencioso, de igual modo que la forma en la cual se modela la arcilla, lo está al principio con
la mente del alfarero.
Porque entonces el alma oirá y recordará.
Y entonces al oído interno hablará
LA VOZ DEL SILENCIO,
y dirá...

                                                                                                                                     Helena Blavatsky

Para leer el pdf completo, clicar aqui




Voces de silencio
Se podría bien probar la existencia de este estado de alma por muchas citas de escritos que dejaron los santos de todos los tiempos. David dice así: «Me acuesto en paz y enseguida me duermo, pues tú solo, Yahvéh, me asientas en seguro» (Sal 4,9). San Pablo: «Paz de Dios que supera todo conocimiento» (Flp 4,7). San Juan: «Se hizo un silencio grande en el cielo, como de media hora» (Ap 8,1). Otros grandes santos de la Iglesia, San Dionisio y San Gregorio y muchos otros han escrito detenidamente a este propósito. Hagamos lugar a esta contemplación y apliquémonos a ella como advierte San Agustín: «Cuando Dios quiere actuar hay que esperar atentamente su operación».

Silencio de esperanza

Tales hombres oirán a Nuestro Señor que les enseña la dulzura y humildad y que su yugo es suave como la carga ligera. Yugo es algo de lo que se tira y arrastra. El padre celestial conduce y atrae a estos hombres interiormente, en su foro interno y externo, por muchas y espantosas pruebas y prácticas penosas. Todo esto es suave a estos hombres y todos los pesos les son increíblemente ligeros. El Padre puede atraerlos como quiera. Si deja caer golpes duros sobre ti, guarda solamente calmado silencio. El desea oprimir tus espaldas con su peso. Dice el refrán: «Si pierdes la cabeza has perdido la verdad». Pero calla. En esta carga que Dios te ha impuesto no ha querido que te corten la cabeza, como hicieron con los santos.
Podamos nosotros seguir y ver de tal suerte que nuestros ojos sean dichosos. Dios nos ayude.

Johannes Tauler





De "El Principio de la Materia". Clicar aqui



"Más que ninguna otra cosa, ama el silencio. Él te acercará a aquel fruto que la lengua es incapaz de interpretar para ti  Esforcémonos ante todo por callar y entonces, desde nuestro mismo silencio, se engendrará en nosotros algo que nos conducirá al silencio. Que Dios te conceda experimentar aquello que es engendrado por el silencio. Si, de hecho, emprendes esta forma de actuar, a partir de ella una gran luz desconocida se elevará en ti...
Tras un cierto tiempo, por el ejercicio de esta práctica, se engendrará en el corazón cierta dulzura; y esa dulzura impulsará gran vigor al cuerpo, para que persevere en el silencio. Muchas lágrimas son engendradas en nosotros a partir de esta conducta, en la visión maravillosa de algo que el corazón siente distintamente: a veces en el sufrimiento, a veces a través del asombro; (entonces) el corazón se empequeñece y se vuelve como un niño del que, poniéndose a orar, fluyen inmediatamente las lágrimas" (Col I. 65)


"El don de la humildad"
Isaac de Nínive


Como meditar (1 de 4)



2 · COMO MEDITAR (2 de 4)





2 · COMO MEDITAR (3 de 4)





2 · COMO MEDITAR (4 de 4)






"Cuando los labios están en silencio,
el corazón tiene cientos de lenguas"
                                                                    Rumi

Zdzisław Beksiński


File:Krol i krolowa by Zdzislaw Beksinski 1993.jpg

" Deseo pintar de la misma forma como si estuviese fotografiando los sueños "



File:Y by Zdzislaw Beksinski 2005.jpg



Página web oficial, aqui

Para ver parte de sus obras, clicar aqui

Su biografía, aqui

Práctica meditativa


"De donde se sigue claro que, como el alma se acabe de vaciar de todas las formas e imágenes aprehensibles, se quedará en esta pura y sencilla luz, transformándose en ella, porque esta luz nunca falla en el alma; pero por las formas y velos de criatura con que el alma está velada y embarazada, no se le infunde. (…) Aprenda a estarse con advertencia amorosa en Dios, con sosiego de entendimiento." (San Juan de la Cruz)

Nuestro verdadero ser, el existir mismo, es Él. El flujo de ideas, proyectos, preocupaciones, son fantasmas, figuraciones, un escenario al que damos entidad…
Éste será un espacio dedicado a hacer un paréntesis a todo ese flujo, sabiendo que hay más en nosotros que ese nivel que tanto nos “ocupa”. Dejar la posibilidad a lo Otro para que tome consistencia en nosotros, pide el esfuerzo de silenciar, de vaciar, de despejar…
Trabajar el doble gesto interior: no hacer caso al alud de imágenes, ideas, etc. (dejar que pasen) y, paralelamente, procurar poner a punto, despertar, la actitud de “advertencia amorosa, con sosiego de entendimiento”.

1. Recogimiento con ayuda de la respiración.
Toda la atención polarizada en el flujo de vida, la respiración… Ese aliento impersonal, que és, que és vida, cada respiración importa. Observar, observar la vida. Con especial atención a los intervalos entre ins. y exp.

2. "Advertencia amorosa, con sosiego de entendimiento (…) en suma paz y tranquilidad, escuchando lo que habla el Señor Dios en ella" (Llama de amor viva III 34)
Seleccionar una frase del Evangelio. “Mirarla”, con toda la atención “reposando” en la frase. Qué nos dice. Por ejemplo:
Bienvaventurados los limpios de corazón porque ellos verán a Dios
Cuando perdemos la concentración, recuperamos la postura, volvemos un rato a la respiración.

3. Mantener un rato más la concentración en la frase repitiéndola, uniéndola a la respiración. Que su sentido nos impregne de pies a cabeza.

                                                                                                                                             Teresa Guardans

Extraido de "CERT, hacia una espiritualidad laica"  clicar aqui



SALMO DE ISAAC DE NÍNIVE



Tu Cruz es la puerta de todos los misterios.
Concédeme, Oh Dios, la misericordia del silencio,
Experimentar lo que sólo engendra el silencio,
Aquello que las lenguas no pueden decir.
Quiero amar el silencio que me une a Ti
Y regar con él las raíces de mi alma.
La oración contigo es puerto, fuente, arca, ancla,
luz, bastón, refugio, medicina, escudo.
Dame las palabras de la experiencia
Que los mercaderes de palabras no pueden vender,
Aquellas palabras que en tiempo de tinieblas recuerde para no caer.


Texto extraido de "Pan y Rosas"
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EL SONIDO DEL SILENCIO.



"The sound of silence" Simon & Garfunkel"



Necesidad del silencio



«Prestad oído y venid a mí; escuchad y vivirá vuestra alma» (Is 55,3)

Presentar el silencio no es fácil. Hablar es un sin sentido porque el silencio es una práctica. Hay que ir por este camino de las no palabras sin adelantos, sin previsiones. Se puede decir, incluso, con ingenuidad, con pereza.

Lo primero que hay que tener es una clara aceptación de la realidad del momento. Aceptar todo es lo importante para que aparezca la posibilidad del encuentro. Esto dará pie a que fluya lo que tiene que fluir.
El silencio es una gran rebelión contra nuestro propio desorden. Es una rebelión contra el mundo interior. Se habla de rebeldía porque sospechamos que puede ser posible. Es una esperanza. Buscamos nuestra propia transformación atendiendo a nuestra propia profundidad íntima porque si Dios está dentro el reencontrarlo es nuestra tarea, nuestro derecho, nuestro deber.

En mi propia aventura puedo advertir cómo las cosas del exterior me hipnotizan. Es posible que descubra cómo me dejo absorber por la superficie dejando la fuente interior desatendida.
En el silencio se pueden romper los muros que nos separan de la vida. El silencio no es prisión. Es respirar libremente. Tengo que contactar con mi verdad interior porque todavía no sé lo que soy. En el silencio se puede disfrutar de uno mismo y gustarse.

Pero puede ser costoso estar en rebeldía porque lo cotidiano es el constante movimiento y estar inmóvil nos resulta insoportable. Estamos llenos de gestos, de ruidos... Sólo el sospechar que se puede uno detener, sobresalta. Parar la actividad física y mental suele traer y crear un vacío insostenible. Cuando el silencio se hace presente se tiene la tentación de llenarlo cogiendo un libro, escuchando música... Todo con tal de no abrazar al silencio. Pero el silencio sólo es eso. Y es tan simple que aparece para vivirlo.

Por lo tanto, no es cuestión de leer ni de buscar soporte alguno que nos ayude a encontrarlo. Hay que enmudecer no solamente con la palabra. El reposo es absoluto. Una inmovilidad hasta celular. Nuestro cuerpo también tiene que permanecer quieto; así es como puede ocurrir lo impensable.

Nuestro propio desorden ofrecerá resistencia al silencio. Tremenda resistencia. Ese sendero de nuestra agitación puede ser un camino precioso para el silencio. Es cuestión de saberlo de antemano y de no asustarse ante esta realidad porque desde ella misma encontraremos el camino. La mejor manera de pacificarse es dejar agotar nuestra agitación.

Incorporar nuestro cuerpo al silencio es necesario porque nos llevará al reposo interior y a la paz. Muchas veces nuestro dolor físico se opondrá al silencio. Es bueno sentirlo porque este dolor puede ser el índice de nuestra falsedad, mentira, desasosiego, desamparo...

El gesto hacia el silencio tiene que brotar cada día desde el corazón. Sin tensión, sin obligación, sin esperar ni tender a nada. Sólo así podremos ver cómo el silencio es nuestra verdad y nuestra salud.

Cuando uno se sumerge en el silencio lo primero que, a veces, nos ocurre es que vemos desfilar sin parar las inquietudes de nuestras angustias. Nuestras complejidades, agresiones, luchas, errores...; pero no pasa nada, porque más allá estamos nosotros a salvo, puros y sin contaminación. Mi propia verdad habrá que recuperarla dentro. Estará esperándome en mi corazón. No hay nada que asuste. Todo es un sendero que se irá abriendo para llegar a nuestro corazón. Es necesario no dar marcha atrás en el silencio porque hay que llegar hasta el final. En esa tierra neutra se está bien, y ningún obstáculo me puede detener. Porque en realidad tengo que llegar a Dios y a mis propios y auténticos compromisos con la vida. Todo ello se consigue si labro mi propio corazón sin mirar atrás, sin pararme, sin detenerme.

                                                                                                                                    Fray José Fernández Moratiel, O.P

Extraido de la página web "Dominicos". Escuela de silencio
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