"Todos hemos sido testigos de la forma en que la nieve absorbe los sonidos. Silencio y nieve van siempre juntos; diríamos que la palabra «nieve» es casi un ensalmo creador de silencio; sin embargo, compartir la experiencia del silencio es algo muy distinto. Y si la nieve actúa como un espejo para quien la contempla, y éste puede reflejar el blanco y el negro, el silencio de la nieve actúa también como espejo acústico de nuestro estado interior. Puede ser nuestro silencio el que se refleje en el silencio, puede el silencio de la nieve tragarse todas nuestras vocales, todas nuestras consonantes, todo sonido, o puede extraer de él una música desconocida. El silencio de la nieve es un silencio recogido que parece prepararnos para un encuentro."
Menchu Gutiérrez
ADENTRO
En el más hondo adentro
de cada cosa hay un silencio puro,
un lugar muy secreto e inviolable,
donde la mano palpa un agua antigua,
un regazo caliente.
No se accede allí nunca
por los trabajos de la voluntad,
ni porque el corazón así lo ansíe.
Se entra por gracia viva de lo vivo,
por acorde animal con lo creado.
Quien consigue asomarse sin esfuerzo
-con naturalidad, con inocencia
que acata y que no inquiere-
a esa oquedad colmada
podrá escuchar un algo que no es ya
la sola cosa misma,
el lenguaje o el alma propios de ella,
sino el latido unánime, enigmático,
que une entre sí lo múltiple y lo mueve,
una respiración que alienta en todo
y quiere ser oída para ser.
Eloy Sánchez Rosillo
Ven a sentarte conmigo en silencio
¡Ven a sentarte conmigo en silencio!
mientras el ruido sigue y el flujo continua
dentro de nosotros,
fuera de nosotros.
Pero dejemos primero fuera
lo que nos sobra y lo que nos falta,
lo que poseemos,
lo que ansiamos,
lo que nos preocupa,
lo que creemos nuestro,
lo que merecemos,
lo que necesitamos.
¡Ven a sentarte en silencio a mi lado!,
amado de mi alma,
amada de mi espíritu,
pero deja conmigo fuera primero,
los halagos que buscaste,
los premios y castigos que mereciste,
las elecciones y rechazos de tu vida,
el dolor y la pena.
Yo también lo dejaré, yo también
…antes de sentarnos.
¡Sentemonos en silencio por fin!,
abandonando quien creemos ser,
quien dicen que somos,
quien queremos ser,
quien merecemos ser,
quien buscamos ser,
…para por fin. a oscuras y en oscuras,
en esta bendita nube abandonada,
seamos por fin silencio,
tu y yo
De la web "Espíritu y Zen. Crecimiento desde la práctica del silencio"
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La voz del silencio
Fragmento primero
Las presentes instrucciones son para aquellos que ignoran los peligros de los IDDHIinferiores.
Aquel que pretenda oír la voz del Nada «el Sonido insonoro», y comprenderla, tiene que
enterarse de la naturaleza del Dâranâ.
Habiéndose vuelto indiferente a los objetos de percepción debe el discípulo ir en busca del
Rajá (rey) de los sentidos, al Productor del pensamiento, aquel que despierta la ilusión.
La Mente es el gran destructor de lo Real.
Destruya el discípulo al Destructor.
Porque:
Cuando su propia forma le parezca ilusoria, como al despertar, todas las formas que en sueños
ve.
Cuando él haya cesado de oír los muchos sonidos, entonces podrás discernir el UNO, el
sonido interno que mata el externo.
Entonces únicamente, y no antes, abandonará la región de Asat, lo falso, para entrar en el
reino de Sat, lo verdadero.
Antes de que el alma pueda ver, debe haberse alcanzado la Armonía interior, y los ojos
carnales han de estar cegados a toda ilusión.
Antes de que el alma pueda oír, es menester que la imagen (hombre) se vuelva tan sorda a los
rugidos como a los susurros; a los bramidos de los elefantes furiosos, como al zumbido
argentino de la dorada mosca de fuego.
Antes de que el alma sea capaz de comprender y recordar, debe estar unida con el Hablante
silencioso, de igual modo que la forma en la cual se modela la arcilla, lo está al principio con
la mente del alfarero.
Porque entonces el alma oirá y recordará.
Y entonces al oído interno hablará
LA VOZ DEL SILENCIO,
y dirá...
Helena Blavatsky
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Voces de silencio
Se podría bien probar la existencia de este estado de alma por muchas citas de escritos que dejaron los santos de todos los tiempos. David dice así: «Me acuesto en paz y enseguida me duermo, pues tú solo, Yahvéh, me asientas en seguro» (Sal 4,9). San Pablo: «Paz de Dios que supera todo conocimiento» (Flp 4,7). San Juan: «Se hizo un silencio grande en el cielo, como de media hora» (Ap 8,1). Otros grandes santos de la Iglesia, San Dionisio y San Gregorio y muchos otros han escrito detenidamente a este propósito. Hagamos lugar a esta contemplación y apliquémonos a ella como advierte San Agustín: «Cuando Dios quiere actuar hay que esperar atentamente su operación».
Silencio de esperanza
Tales hombres oirán a Nuestro Señor que les enseña la dulzura y humildad y que su yugo es suave como la carga ligera. Yugo es algo de lo que se tira y arrastra. El padre celestial conduce y atrae a estos hombres interiormente, en su foro interno y externo, por muchas y espantosas pruebas y prácticas penosas. Todo esto es suave a estos hombres y todos los pesos les son increíblemente ligeros. El Padre puede atraerlos como quiera. Si deja caer golpes duros sobre ti, guarda solamente calmado silencio. El desea oprimir tus espaldas con su peso. Dice el refrán: «Si pierdes la cabeza has perdido la verdad». Pero calla. En esta carga que Dios te ha impuesto no ha querido que te corten la cabeza, como hicieron con los santos.
Podamos nosotros seguir y ver de tal suerte que nuestros ojos sean dichosos. Dios nos ayude.
Johannes Tauler
"Más que ninguna otra cosa, ama el silencio. Él te acercará a aquel fruto que la lengua es incapaz de interpretar para ti Esforcémonos ante todo por callar y entonces, desde nuestro mismo silencio, se engendrará en nosotros algo que nos conducirá al silencio. Que Dios te conceda experimentar aquello que es engendrado por el silencio. Si, de hecho, emprendes esta forma de actuar, a partir de ella una gran luz desconocida se elevará en ti...
Tras un cierto tiempo, por el ejercicio de esta práctica, se engendrará en el corazón cierta dulzura; y esa dulzura impulsará gran vigor al cuerpo, para que persevere en el silencio. Muchas lágrimas son engendradas en nosotros a partir de esta conducta, en la visión maravillosa de algo que el corazón siente distintamente: a veces en el sufrimiento, a veces a través del asombro; (entonces) el corazón se empequeñece y se vuelve como un niño del que, poniéndose a orar, fluyen inmediatamente las lágrimas" (Col I. 65)
"El don de la humildad"
Isaac de Nínive
Zdzisław Beksiński
" Deseo pintar de la misma forma como si estuviese fotografiando los sueños "
Página web oficial, aqui
Para ver parte de sus obras, clicar aqui
Su biografía, aqui
Práctica meditativa
"De donde se sigue claro que, como el alma se acabe de vaciar de todas las formas e imágenes aprehensibles, se quedará en esta pura y sencilla luz, transformándose en ella, porque esta luz nunca falla en el alma; pero por las formas y velos de criatura con que el alma está velada y embarazada, no se le infunde. (…) Aprenda a estarse con advertencia amorosa en Dios, con sosiego de entendimiento." (San Juan de la Cruz)
Nuestro verdadero ser, el existir mismo, es Él. El flujo de ideas, proyectos, preocupaciones, son fantasmas, figuraciones, un escenario al que damos entidad…
Trabajar el doble gesto interior: no hacer caso al alud de imágenes, ideas, etc. (dejar que pasen) y, paralelamente, procurar poner a punto, despertar, la actitud de “advertencia amorosa, con sosiego de entendimiento”.
1. Recogimiento con ayuda de la respiración.
Toda la atención polarizada en el flujo de vida, la respiración… Ese aliento impersonal, que és, que és vida, cada respiración importa. Observar, observar la vida. Con especial atención a los intervalos entre ins. y exp.
Toda la atención polarizada en el flujo de vida, la respiración… Ese aliento impersonal, que és, que és vida, cada respiración importa. Observar, observar la vida. Con especial atención a los intervalos entre ins. y exp.
2. "Advertencia amorosa, con sosiego de entendimiento (…) en suma paz y tranquilidad, escuchando lo que habla el Señor Dios en ella" (Llama de amor viva III 34)
Seleccionar una frase del Evangelio. “Mirarla”, con toda la atención “reposando” en la frase. Qué nos dice. Por ejemplo:
Bienvaventurados los limpios de corazón porque ellos verán a Dios
Cuando perdemos la concentración, recuperamos la postura, volvemos un rato a la respiración.
Seleccionar una frase del Evangelio. “Mirarla”, con toda la atención “reposando” en la frase. Qué nos dice. Por ejemplo:
Bienvaventurados los limpios de corazón porque ellos verán a Dios
Cuando perdemos la concentración, recuperamos la postura, volvemos un rato a la respiración.
3. Mantener un rato más la concentración en la frase repitiéndola, uniéndola a la respiración. Que su sentido nos impregne de pies a cabeza.
Teresa Guardans
Extraido de "CERT, hacia una espiritualidad laica" clicar aqui
SALMO DE ISAAC DE NÍNIVE
Tu Cruz es la puerta de todos los misterios.
Concédeme, Oh Dios, la misericordia del silencio,
Experimentar lo que sólo engendra el silencio,
Aquello que las lenguas no pueden decir.
Quiero amar el silencio que me une a Ti
Y regar con él las raíces de mi alma.
La oración contigo es puerto, fuente, arca, ancla,
luz, bastón, refugio, medicina, escudo.
Dame las palabras de la experiencia
Que los mercaderes de palabras no pueden vender,
Aquellas palabras que en tiempo de tinieblas recuerde para no caer.
Texto extraido de "Pan y Rosas"
Para leer el pdf completo, clicar aqui
Necesidad del silencio
Presentar el silencio no es fácil. Hablar es un sin sentido porque el silencio es una práctica. Hay que ir por este camino de las no palabras sin adelantos, sin previsiones. Se puede decir, incluso, con ingenuidad, con pereza.
Lo primero que hay que tener es una clara aceptación de la realidad del momento. Aceptar todo es lo importante para que aparezca la posibilidad del encuentro. Esto dará pie a que fluya lo que tiene que fluir.
El silencio es una gran rebelión contra nuestro propio desorden. Es una rebelión contra el mundo interior. Se habla de rebeldía porque sospechamos que puede ser posible. Es una esperanza. Buscamos nuestra propia transformación atendiendo a nuestra propia profundidad íntima porque si Dios está dentro el reencontrarlo es nuestra tarea, nuestro derecho, nuestro deber.
En mi propia aventura puedo advertir cómo las cosas del exterior me hipnotizan. Es posible que descubra cómo me dejo absorber por la superficie dejando la fuente interior desatendida.
En el silencio se pueden romper los muros que nos separan de la vida. El silencio no es prisión. Es respirar libremente. Tengo que contactar con mi verdad interior porque todavía no sé lo que soy. En el silencio se puede disfrutar de uno mismo y gustarse.
Pero puede ser costoso estar en rebeldía porque lo cotidiano es el constante movimiento y estar inmóvil nos resulta insoportable. Estamos llenos de gestos, de ruidos... Sólo el sospechar que se puede uno detener, sobresalta. Parar la actividad física y mental suele traer y crear un vacío insostenible. Cuando el silencio se hace presente se tiene la tentación de llenarlo cogiendo un libro, escuchando música... Todo con tal de no abrazar al silencio. Pero el silencio sólo es eso. Y es tan simple que aparece para vivirlo.
Por lo tanto, no es cuestión de leer ni de buscar soporte alguno que nos ayude a encontrarlo. Hay que enmudecer no solamente con la palabra. El reposo es absoluto. Una inmovilidad hasta celular. Nuestro cuerpo también tiene que permanecer quieto; así es como puede ocurrir lo impensable.
Nuestro propio desorden ofrecerá resistencia al silencio. Tremenda resistencia. Ese sendero de nuestra agitación puede ser un camino precioso para el silencio. Es cuestión de saberlo de antemano y de no asustarse ante esta realidad porque desde ella misma encontraremos el camino. La mejor manera de pacificarse es dejar agotar nuestra agitación.
Incorporar nuestro cuerpo al silencio es necesario porque nos llevará al reposo interior y a la paz. Muchas veces nuestro dolor físico se opondrá al silencio. Es bueno sentirlo porque este dolor puede ser el índice de nuestra falsedad, mentira, desasosiego, desamparo...
El gesto hacia el silencio tiene que brotar cada día desde el corazón. Sin tensión, sin obligación, sin esperar ni tender a nada. Sólo así podremos ver cómo el silencio es nuestra verdad y nuestra salud.
Cuando uno se sumerge en el silencio lo primero que, a veces, nos ocurre es que vemos desfilar sin parar las inquietudes de nuestras angustias. Nuestras complejidades, agresiones, luchas, errores...; pero no pasa nada, porque más allá estamos nosotros a salvo, puros y sin contaminación. Mi propia verdad habrá que recuperarla dentro. Estará esperándome en mi corazón. No hay nada que asuste. Todo es un sendero que se irá abriendo para llegar a nuestro corazón. Es necesario no dar marcha atrás en el silencio porque hay que llegar hasta el final. En esa tierra neutra se está bien, y ningún obstáculo me puede detener. Porque en realidad tengo que llegar a Dios y a mis propios y auténticos compromisos con la vida. Todo ello se consigue si labro mi propio corazón sin mirar atrás, sin pararme, sin detenerme.
Fray José Fernández Moratiel, O.P
Extraido de la página web "Dominicos". Escuela de silencio
Para ver completa, clicar aqui
Johannes Tauler
Vacío y plenitud
Si de tal modo el hombre preparase su morada, el fondo del alma, Dios lo llenaría sin duda alguna, lo colmaría. Romperíanse, sino, los cielos para llenar el vacío.
La naturaleza tiene horror al vacío, dicen. ¡Cuanto más sería contrario al Creador y su divina justicia a abandonar a un alma así dispuesta!. Elige pues una de dos. Callar tú y hablar Dios o hablar tú para que El calle. Debes hacer silencio.
Entonces ser otra vez pronunciada la palabra que tú podrás entender y nacer Dios en el alma. En cambio, ten por cierto que si tú insistes en hablar nunca oír s su voz. Lograr nuestro silencio, aguardando a la escucha del Verbo es el mejor servicio que le podemos prestar. Si sales de ti completamente, Dios de nuevo, se te dará en plenitud. Porque en la medida que tu sales, el entra. Ni más ni menos.
Silencio del alma A ese sosiego del espíritu se refiere el cántico de la Misa que comienza: "Cuando un sosegado silencio todo lo envolvía" (Sb 18,14). En pleno silencio, toda la creación callaba en la más alta paz de media noche. Entonces, oh Señor, la palabra omnipotente dejó su trono por acampar en nuestra tienda.
Ser entonces, en el cenit del silencio, cuando todas las cosas quedan sumergidas en la calma, sólo entonces se hará sentir la realidad de esta Palabra. Porque, si quieres que Dios hable, hace falta que tú calles. Para que El entre, todas las cosas deberán haber salido
Johannes Tauler
Extraido de "La voz del silencio. Juan Tauler"
Para ver la página completa, clicar aqui
Edward Hopper
Sol de la mañana (1952).
“Goethe -dice mirando el papel mientras las cámaras hacen zoom hacia sus delgados dedos- escribió que el propósito y finalidad de toda actividad (literaria) consiste en reproducir el mundo que nos rodea como si fuera el reflejo del mundo que está dentro de nosotros. Todo está revestido, recreado, relacionado, moldeado y reconstruido de una forma personal y original. Yo aplico esta idea a mi pintura. Para mí es fundamental”.
Edward Hopper
Habitación en Nueva York (1932).
Edward Hopper es un caso especial dentro de la pintura contemporánea. Su realismo va mucho más allá, tocando zonas del espíritu colectivo no sólo de su país natal, sino del ser humano en general. La luz con la cual solía bañar su pintura proviene de muy lejos, posiblemente de las especulaciones místicas que llevaron a los maestros medievales a dejar que invadiera las catedrales, de Zurbarán iluminando a sus monjes, o de George La Tour dejando que atravesara las manos de sus personajes. Todas esas luces fueron a parar al dominio de Hopper convirtiéndose en su caso, en un instrumento para acentuar figuras humanas sorprendidas en sus bares, cafeterías, interiores, o mansiones que parecen deshabitadas. ¿Cómo fue que este pintor llegó a concebir ese extraño mundo de personajes desahuciados por la vida? El pintor puede darnos la respuesta en una de sus declaraciones: El gran arte es la expresión externa de la vida interior del artista, y esta vida interior se plasmará en su visión personal del mundo. Ningún tipo de habilidad inventiva puede reemplazar el elemento esencial de la imaginación.
Carlos M. Luis
Extracto del artículo publicado en "El nuevo Herald"
Para leer el artículo completo, clicar aqui
Read more here: http://www.elnuevoherald.com/2012/07/22/1254952/edward-hopper-un-mundo-de-silencio.html#storylink=cpy
"Sobre el silencio. Risalat, principios del sufismo"
“Cuando el discurso te engañe, quédate en silencio. Cuando el silencio te engañe, habla.”
“Cualquiera que crea en Dios y el último día, que no moleste a su vecino. Cualquiera que crea en Dios y el último día, que sea generoso con su invitado. Cualquiera que crea en Dios y el último día, que diga lo que es bueno, o que se quede en silencio.”
Abu Bakr al-Farisi dijo: “Aquél cuyo país natal no es el silencio es excesivo incluso cuando se mantiene callado. El silencio no pertenece exclusivamente a la lengua sino al corazón y todos los miembros.”
Un Sufí dijo: “El que no valora el silencio, cuando habla, habla tonterías.”
Muhammad al-Dinawari dijo: “El sabio hereda la sabiduría a través del silencio y la reflexión.” Le preguntaron a Abu Bakr al-Farisi sobre el silencio del ser interior, el secreto (sirr), y dijo: “Es el abandono de la ocupación con el pasado y el futuro.” También dijo: “Cuando el siervo habla sobre lo que le concierne y lo que debe, está dentro de los límites del silencio.”
Extractos del artículo "Sobre el silencio. Risalat, principios del sufismo"
En "Web Islam"
Para leer el artículo completo, clicar aqui
Armando García Ferreiro
"El silencio se desliza permanente junto a él. Pero no como barrera que aleje o dificulte, sino como presencia que da acceso a lo más hondo, a lo esencial de cada uno. De hecho podría decirse, que forma parte de su insustituible matiz personal, de lo que le conforma.
Hasta la propia figura de Armando García Ferreiro es silenciosa. El artista ha optado por esa invisibilidad a la hora de expresarse en los medios, en las redes, en los perfiles. Es difícil seguir su huella por los caminos habituales que transita la sociedad hoy.
Sin embargo, aquellos que han compartido tiempo o espacio con él, que han coincidido en un mismo cruce de caminos, se llevan, indefectiblemente, una huella imborrable. La pasión por aquello que transmite y vive, su cercanía y calidez, todo lo que sus manos cuentan, crean el soporte para ese algo intangible que forma el sustrato de las personas especiales, aquellas que dejan su impronta en nuestro marco interior.
Armando García Ferreiro, construye mundos e historias. Favorece que lo mínimo y pequeño, aquello imperceptible, casi inexistente, tenga de pronto capacidad para expresar una vida personal y propia, un universo intangible pero real.
La delicadeza es habitante de todos esos lugares que esboza y sugiere. Lo cálido, lo tierno, lo fugaz e inaprensible. Usando las palabras de Rilke "lo pequeño que apenas se ve y que tan improvisadamente puede llegar a ser grande, inmenso".
Es luz. Luz que nos ayuda a ver, sobretodo en aquello que brota de nosotros mismos, y que se despierta al contacto de aquello que él muestra. Sea en sus fotografías o bien, en las palabras que va dejando que se posen, como pequeños pájaros furtivos, en su blog: "Música mientras tanto". Pasearnos por él, por los paisajes que recrea, nos ayudará a perfilar un poco más la figura de alguien, sin duda, que sabe ser excepcional en lo pequeño. En aquello que nutre la vida."
"(...) Pasas el dedo sobre las letras para encontrar los huecos que las definen, que dibujan sus límites, y poder leer ese mapa silencioso: los sonidos de las palabras escritas.(...)"
Armando García Ferreiro
Para visitar su blog, "Música mientras tanto", clicar aqui
David Jiménez
Cuando uno se encuentra con David, es fácil tener la sensación de estar frente a alguien cercano, conocido...
Te llega su calidez casi instantáneamente. Y su sonrisa, a medio camino entre su sentido del humor, y su timidez.
David acoge. Con él no van las ínfulas, ni el hablar jactancioso, ni el sentirse más o por encima. Simplemente, está a tu lado. Contigo.
David comparte. Se expresa desde su experiencia de vida, abriendo puertas y ventanas, dejando al descubierto muchos rincones de la fotografía que otros se afanan en ocultar, en mantener cubiertos como si fueran un secreto revelado solo a los grandes.
David expresa. Y su pasión se va delatando en sus palabras serenas y tranquilas, y a la vez, cargadas de vivencias y significado, de empuje y de ganas, de posibilidades.
Pero David, también esconde. Como sus fotografías.
Muestra una parte de su realidad, construida en mundos muy personales, que tienen la capacidad de acoger lo universal de cada uno de nosotros. Y esos mismos mundos esconden los misterios que todos nos afanamos en querer desvelar.
La mirada de David muestra vida. Y por tanto, gozo y dolor. Y una sensibilidad exquisita y protegida.
Y también, las dos caras de un movimiento perpetuo en el que todos permanecemos: un movimiento centrífugo, hacia afuera, hacia lo que se nos muestra. Y otro movimiento centrípeto, hacia adentro, hacia lo que lucha por querer ser mostrado.
La energía de esos dos movimientos, es lo que puedes percibir cuando estas cerca de él.
Lo que se muestra y lo que se oculta.
Misterio. Silencio. Soledad. Palabra.
La esencia del ser humano captada de manera tangible a veces, invisible otras, en todos sus trabajos.
Recomiendo a todo aquel que pueda, que se conceda el regalo de asistir a uno de sus talleres. Y que deje que palabras y silencios, vayan calando hondo en su interior, para luego poder contemplar, las ondas que se producen en las superficies oscuras que nos habitan.
Y hasta ese momento...siempre lo tendrás "MUY CERCA". En su página web.
Pasearse por ese mundo bellamente construido es una experiencia que no necesita palabras.
Te llega su calidez casi instantáneamente. Y su sonrisa, a medio camino entre su sentido del humor, y su timidez.
David acoge. Con él no van las ínfulas, ni el hablar jactancioso, ni el sentirse más o por encima. Simplemente, está a tu lado. Contigo.
David comparte. Se expresa desde su experiencia de vida, abriendo puertas y ventanas, dejando al descubierto muchos rincones de la fotografía que otros se afanan en ocultar, en mantener cubiertos como si fueran un secreto revelado solo a los grandes.
David expresa. Y su pasión se va delatando en sus palabras serenas y tranquilas, y a la vez, cargadas de vivencias y significado, de empuje y de ganas, de posibilidades.
Pero David, también esconde. Como sus fotografías.
Muestra una parte de su realidad, construida en mundos muy personales, que tienen la capacidad de acoger lo universal de cada uno de nosotros. Y esos mismos mundos esconden los misterios que todos nos afanamos en querer desvelar.
La mirada de David muestra vida. Y por tanto, gozo y dolor. Y una sensibilidad exquisita y protegida.
Y también, las dos caras de un movimiento perpetuo en el que todos permanecemos: un movimiento centrífugo, hacia afuera, hacia lo que se nos muestra. Y otro movimiento centrípeto, hacia adentro, hacia lo que lucha por querer ser mostrado.
La energía de esos dos movimientos, es lo que puedes percibir cuando estas cerca de él.
Lo que se muestra y lo que se oculta.
Misterio. Silencio. Soledad. Palabra.
La esencia del ser humano captada de manera tangible a veces, invisible otras, en todos sus trabajos.
Recomiendo a todo aquel que pueda, que se conceda el regalo de asistir a uno de sus talleres. Y que deje que palabras y silencios, vayan calando hondo en su interior, para luego poder contemplar, las ondas que se producen en las superficies oscuras que nos habitan.
Y hasta ese momento...siempre lo tendrás "MUY CERCA". En su página web.
Pasearse por ese mundo bellamente construido es una experiencia que no necesita palabras.
Para ver "Muy cerca" clicar aqui
"Es cierto, no obstante, que en ocasiones el verdadero místico parece no estar haciendo nada: su tarea consiste por tanto, en explicar bien a sus críticos que es aparente "no hacer nada", es de hecho una elevada forma de actividad. Lo que enseñas no es la suspensión de toda actividad, sino una nueva especie de la misma, silenciosa, potente y fecunda. Es una actividad de las fuerzas más profundas de la psique y al descubrirnos, con distintas variantes en toda Asia, desde la India hasta el Japón. No sólo se encuentra en el contexto religioso del yoga y el zen, sino también en las artes marciales como el judo, el karate y en las artes estéticas como la ceremonia del té y la disposición de las flores"
William Jhonston
"Enamorarse de Dios"
"En el silencio de la meditación resulta imposible escapar del ruido del pensamiento innecesario, una situación que, para muchas personas, resulta muy sorprendente.
Estamos acostumbrados a considerar el pensamiento como algo positivo, como el rasgo más característicamente humano y el hecho de descubrir que la mayor parte de nuestros pensamientos son tediosos, repetitivos e inútiles, puede provocar una auténtica revolución interna"
Mark Epstein
En su libro "Contra el yo"
OSHO Y EL SILENCIO
El silencio es la explosión de la inteligencia. Silencio quiere decir: dentro de tí, eres sólo espacio, espacio sin estrépitos. Silencio quiere decir que has puesto a un lado todo el mobilario de la mente -- los pensamientos, los deseos, las memorias, las fantasías, los sueños -- todo lo has empujado al lado. Estás mirando la existencia directamente, inmediatamente. Estás en contacto con la existencia sin nada entre tí y la existencia. Eso es silencio....
El silencio se puede escuchar. Y cuando lo escuchas hay un entendimiento inmediato. El entendimiento viene como una sombra siguiendo el silencio. Entender las palabras y escuchar las palabras es muy simple. Cualquiera puede hacerlo: sólo se necesita un poco de educación sobre el lenguaje, no mucha. Pero se necesita una transformación tremenda para escuchar al silencio y entender el silencio. El silencio tiene que surgir de ser tu mismo.
Hay dos tipos de silencio: uno es el que cultivas, el otro es el que llega. Tu silencio cultivado es nada más que la bulla reprimida.... Lo puedes lograr con la práctica pero es como sentarte encima de un volcán --el cual puede estallar en cualquier momento, por cualquiera pequeña excusa. Esto no es verdadero silencio, sino un silencio forzado.
El silencio que se origina de tu ser mismo, que no se impone ni desdeafuera ni desde adentro pero que llega justo al contrario -- llega, surge desde adentro hacia las afueras, se origina del centro hacia la circunferencia.... ese es un fenómeno totalmente diferente.
El silencio que nace así, es tan grande que puede contener las palabras, puede contener el habla. Nada puede perturbarlo, es un silencio que no tiene miedo de las palabras. Hay gente que no habla, que parece estar en silencio. Su silencio parece estar en contra del habla -- y un silencio que se pone en contra del habla todavía es parte del habla. Es una ausencia: no es una presencia.
¡La ausencia del habla no es mi silencio! El silencio es una presencia. Te puede hablar. Te puede cantar. Tiene una energía tremenda. No es vacuo, es una realización.
El verdadero silencio no es el silencio del cementerio, no es el silencio de la muerte. Es el silencio de la vida, un silencio pulsando con la vida, que al pulsar es positivo, afirmativo. Es un gozo. No es la ausencia de la preocupación. Es la presencia del éxtasis.
Uno puede escapar y lograr un cierto silencio -- pero sólo será una ausencia de tensión, que no es nada especial. El silencio verdadero tiene que existir en la plaza del mercado, en la muchedumbre, ¡en plena rumba! Cuando nada te distrae, cuando nada te perturba, estás centrado. Sé en el mundo, deja que el servir a la gente sea tu meditación y luego encontrarás que llegas al silencio. No escapes, no busques el silencio en el aislamiento o en lugares solitarios. Puedes llegar al silencio, puedes ser meditativo -- dentro del mundo.
Aprende el silencio. Con tus amigos, con tus amantes, con tu familia, de vez en cuando siéntate con ellos en silencio, sin chismear, sin hablar. Deja de hablar y no sólo afuera -- acaba con el monólogo interior. Siéntanse y no hagan nada, sólo siendo presencias unos para otros. Pronto encontrarán una nueva manera de comunicarse a través del silencio.
El silencio tiene que pasar por tres puertas: Una es la más periférica: el habla. Habla telegráficamente. Habla lo esencial. Te darás cuenta que noventa por ciento de tu habla es inútil; sólo necesitas el diez por ciento. Pero ese diez por ciento será más efectivo, más significativo.
El primer paso es hablar lo esencial, sé telegráfico. Luego el segundo paso: piensa sólo lo esencial y te sorprenderá. Noventa y nueve por ciento es algo innecesario; sólo uno por ciento es esencial y ese uno por ciento quizás, tal vez, pero lo demás es todo estiércol de vaca sagrada.
Deja de pensar innecesariamente sobre cosas innecesarias.
Dejando de pensar lo inútil te ahorrará tanta energía que se puede tomar el tercer paso. El tercer paso es lo más sutil: sentir sólo lo esencial. Y si llegas a lo esencial entonces hay sólo amor. La rabia, la codicia, la lujuria -- todas esas cosas no son esenciales. Son parásitos, te están explotando. Cuando llegas a lo esencial sólo queda el amor. Y cuando tu corazón es sólo amor tu puedes entrar al centro mismo del silencio.
Hay que pasar por estas tres cosas:
la parte de afuera de la mente: el hablar
la parte interior de la mente: el pensar
y la parte más interior: el sentir.
Y cuando has pasado por todas; luego hay silencio.
Y ese silencio es la puerta para encontrar lo divino.
Tanto como tu silencio crece, tu amabilidad y amor crecen; tu vida se transforma en una danza de momento a momento, en un regocijo, en una celebración.
Osho
Nuria Guinovart

" ... sentimientos que no puedo expresar con
palabras, pero si con el silencio del cemento... "
Nuria Guinovart
Nuria Guinovart dice que estos materiales le dan libertad y fuerza para
expresarse. "Son sentimientos que no puedo expresar con
palabras, pero sí con el silencio del cemento, expuesto desde la
creatividad plástica". En la misma clave de estética taoista esto se corresponde
con los versos de Lao Tse: "El propósito de las palabras es transmitir ideas.
Cuando las palabras se han comprendido las palabras se olvidan. ¿Dónde puedo
encontrar a un hombre que haya olvidado las palabras? con ese
me gustaría hablar"

Para visitar su blog, clicar aqui
"El don de la humildad"
"Que tu lectura se realice en quietud, alejado de todo, estando libre de la excesiva preocupación por el cuerpo y del tumulto de las actividades, a fin de que produzca en tu alma un sabroso gusto, mediante comprensiones deliciosas que trascienden los sentidos y que el alma siente en sí misma cuando persevera en la lectura.
No tomes las palabras que provienen de la experiencia como si hubieran sido fabricadas por los mercaderes de las palabras pues de lo contrario permanecerás en las tinieblas hasta el fin de tu vida. Sin la ayuda de esas palabras en tus momentos de lucha, vacilarás como cuando es de noche; más aún, te precipitaras en una de aquellas simas que tienen apariencia de verdad. Esta será para ti la señal de que te hallas preparado para entrar en aquel lugar: cuando la gracia comience a abrir tus ojos hasta el punto de poder percibir una visión exacta de las cosas, y entonces tus ojos comiencen a derramar lágrimas, de tal manera que tus mejillas sean lavadas por su abundancia y quede aplacado el ajetreo de los sentidos, recogiéndose dulcemente en su interior. ¡Si alguien te enseñare algo distinto, no le creas!"
Isaac de Nínive
Santo de la Iglesia Ortidoxa(640-700)
Sonido y silencio en la espiritualidad islámica
Introducción a las Nociones Espirituales de Sonido y Silencio
Relación Entre Sonido y Silencio
Por lo general, pensamos en el sonido y el silencio como dos conceptos opuestos. De hecho, ellos no son realmente opuestos el uno del otro. Tanto el sonido como el silencio representan dos formas de sonido: sonido como lo conocemos, representa el sonido audible. Es el sonido de lo Conocido. Por otro lado, el silencio representa el sonido inaudible. Es el sonido de lo Desconocido.
El silencio es el sonido de lo Desconocido.
Lo Desconocido es llamado “HU” en la Espiritualidad Islámica. “Hu” es tanto un sonido como un Nombre Santo de Dios. El sonido “Hu” es la vibración más básica en el universo. Es el sonido más pequeño, o la vibración más pequeña, que es producida siempre que un objeto se mueve en el universo. Ya que nada en la creación está en estado perfecto de descanso (los electrones están constantemente moviéndose alrededor del núcleo), es seguro decir que no hay ningún lugar en la creación donde este sonido “Hu” no sea producido.
Por lo tanto, el verdadero sentido del Silencio, que es la ausencia perfecta de sonido, no existe en el universo. En este mundo, cuando procuramos sumergirnos en el Silencio, no intentamos cerrar nuestra capacidad de oír sonidos. Al contrario, tratamos de aumentar nuestra capacidad de oír un sonido muy específico: el sonido vibrante del Universo, que es el sonido de nuestra Alma interior. Aquel sonido es la vibración eterna de “Huuuuuu”.
Importancia del Sonido
Un sonido representa un Mensaje. Cuando un sonido es emitido, algo de información es movida desde la persona que emite el sonido a la persona que lo oye. En la primera etapa del desarrollo espiritual, aquel Mensaje es la Llamada hacia el Islam, lo que significa sumisión al Señor. Aquella etapa inicial del desarrollo espiritual es muy crítica, porque es en aquella etapa que el niño en nosotros (el niño representa el alma humana pura) oye por primera vez el sonido de la llamada de sus padres hacia una vida recta y espiritual. Por esto es que siempre que un bebé nace, sus padres susurran en sus oídos unas fórmulas islámicas, como la llamada a la Oración. Estas fórmulas son sonidos que el bebé puede oír mucho antes de que pueda ver. Aquellos sonidos son recordatorios para el niño. En efecto, ellos recuerdan a aquel niño su verdadero Origen en la Presencia del Señor.
Sonidos Melodiosos
La melodía es una forma de sonido. La melodía está relacionada con la memoria. Esta es la razón por la que ciertas canciones nos recuerdan algunas experiencias pasadas. La melodía también está relacionada con la Memoria de nuestro verdadero pasado espiritual en el Paraíso, donde todos los seres humanos estaban con el primer hombre, Adam (la Paz sea sobre él) como átomos en su cuerpo. Las melodías que oímos en este mundo refrescan esta Memoria y nos hacen alegres y felices, porque en el Paraíso hay interminables melodías hermosas cantadas por Ángeles. Por lo tanto, los Sufis usan melodías para despertar aquella Memoria Divina.
Importancia del Silencio
Hay una voz dentro de todos nosotros que es oculta y sutil. Aquella voz sutil es la voz del Alma. La voz del Alma está enamorada del Silencio, y sólo se manifestará cuando su amado venga. Nuestro objetivo en la tierra es unirnos de nuevo con aquella Voz, que es la Voz de nuestra consciencia interior. A fin de atraer aquella voz, necesitamos rodearnos con lo que más le gusta.
La metáfora de los Ángeles que son atraídos por olores agradables describe suficientemente la relación entre el silencio y la voz del alma humana. Para atraer a los ángeles durante nuestros rezos, por lo general rociamos algún perfume agradable en el cuarto. Cuando los ángeles huelen este perfume, ellos se precipitan hacia él y permanecen alrededor de la persona que reza. Del mismo modo, a fin de atraer al ángel de la voz de nuestra alma interior, tenemos que rociar el perfume del Silencio alrededor de nosotros. Cuando la voz del alma huele el perfume de su amado, sale rápidamente del océano del corazón y comienza a hablarnos.
Por lo tanto, el silencio significa aislamiento del mundo externo y conversación con el mundo espiritual interior.
Artículo extraido de "Océano Celeste".
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Viaje al centro de la noche. El silencio (2ª hora)
Viaje al centro de la noche - 2ª hora: El silencio - 23/11/12
Viaje al centro de la noche. El silencio (1ª hora)
Viaje al centro de la noche - 1ª hora: El silencio - 23/11/12
wang ningde, el fotógrafo del silencio
Some Days - 38
La serie Some Days del fotógrafo Wang Ningde (1972) es parte de la obra más emblemática de la escena de la fotografía contemporánea china de la última década. El trabajo, cuyas imágenes parecen fotogramas sacados de una fantasía “noir” hablan de recuerdos de infancia, del miedo, y la ensoñación tocada por una soledad melancólica.
Extraido de La Monomagazine.com
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Entrevista a Ramón Andrés
Entrevista a Ramón Andrés, autor del libro "No sufrir compañía. Escritos místicos sobre el silencio. (Siglos XVI y XVII)"
(Extraida de la página de "Editorial Acantilado") Ver aquí
NO SUFRIR COMPAÑÍA. Escritos místicos sobre el silencio (Siglos XVI Y XVII)
"Hay un silencio que procede del desacuerdo con el mundo, y otro silencio que es el mundo mismo. Tomados en su significado más hondo, ambos constituyen una forma de audición, un fijar el oído a la consciencia para discernir qué nos escinde de cuanto nos rodea, qué nos separa de lo que somos. Este frágil sentido de la unidad, paradójicamente, es el que conforma al individuo, in-dividuus, «indivisible», temeroso ante el hecho de convertirse en cómplice de su propia disolución: el silencio, la no presencia de lenguaje, deja la identidad en vilo. Sin embargo, estar callado, y que las cosas callen, facilita escuchar lo que entendemos por origen, principio, momento anterior al primer giro de la Tierra que nos implicó en el devenir.
Podría pensarse que el silentium es la lógica de la nada, su correspondiente, pero resulta, bien al contrario, un atento «escuchar» en todas direcciones, advertir, lo más desnudamente posible, la voz en la que se ha vaciado cuanto existe. No puede concebirse como una oposición de la palabra ni como una pausa o interrupción del habla, ni tan siquiera como el reverso del ruido ni tomarse como un concepto sinónimo de estaticidad. Es, antes que otra cosa, un estado mental, un mirador que permite captar toda la amplitud de nuestro límite y, sin embargo, no padecerlo como línea última. Estar sosegado en lo limitado es tarea del silencio. No viene a transformar ni a desplazar la realidad, sino a sembrar vacíos en ella, aberturas, espacios en los que cifrar lo que por definición es intangible y que, pese a todo, nos alberga. La máxima confuciana de poseer «la identificación silenciosa de las cosas» es esencial y exacta para comprender qué son el silencio y su escucha. (...)"
Ramón Andrés
"NO SUFRIR COMPAÑÍA. Escritos místicos sobre el silencio (Siglos XVI Y XVII)" Ed. Acantilado
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Los silencios de Emily Dickinson
Temo a la persona silenciosa.
Al sermoneador, lo puedo aguantar;
al charlatán, lo puedo entretener.
Pero con quien cavila
mientras el resto no deja de parlotear,
con esta persona soy cautelosa.
Temo que sea una gran persona.
Emily Dickinson
Nórdica ha publicado "El viento comenzó a mecer la hierba", encantadora selección de veintisiete poemas, sensiblemente ilustrados por Kike de la Rubia, de la extraña y delicada poetisa norteamericana Emily Dickinson (1830-1886).
La poesía de Dickinson es sencilla y clara, pero fueron misteriosos su enclaustramiento en la casa paterna, sus escasas relaciones con el exterior, sus pocas amistades personales, su voluntad de anonimato, su entrega al estudio, la reflexión y la escritura.
Dickinson escribió un millar largo de poemas, hoy considerados de una vigencia extraordinaria, y apenas publicó en vida media docena, pues se negaba a la imprenta. La naturaleza, el espíritu, el amor y la muerte fueron sus temas más recurrentes.
Extraido del blog, "Tengo una cita", de Manuel Hidalgo. Clicar aqui
Vilhelm Hammershøi
"La poesía del silencio"
'Joven mujer vista desde atrás', (1903-04)
En muchos de los cuadros de interiores de Vilhelm Hammershøi (1864-1916) aparece una mujer, vestida de negro y casi siempre de espaldas, mostrándonos sólo la claridad de su nuca. Es la mujer del artista, y en una de las pocas veces en que la vemos de frente, en un cuadro temprano, está como absorta mientras es el propio pintor el que nos da la espalda sin que parezca establecerse comunicación alguna entre ambos.
Ya retrate el interior de su apartamento en el barrio de Christianshavn o paisajes urbanos de la ciudad donde vivió hasta su muerte o de las extranjeras que visitó, como Londres, París o Roma, Hammershøi parece efectivamente pintar siempre el silencio.
Como un Vermeer puritano que hubiese traducido la rica paleta del holandés a tonos grisáceos, el artista danés pinta una y otra vez puertas cerradas o abiertas a largos pasillos, o ventanas cuadriculadas por las que se filtra la luz del sol.
En la pintura de género, las ventanas funcionan muchas veces como una especie de nexo entre el espacio interior y exterior, pero en los interiores de Hammershøi por el contrario las ventanas no parecen dar a ninguna parte: tal es su nivel de abstracción.
'Joven mujer vista desde atrás', (1903-04)
En muchos de los cuadros de interiores de Vilhelm Hammershøi (1864-1916) aparece una mujer, vestida de negro y casi siempre de espaldas, mostrándonos sólo la claridad de su nuca. Es la mujer del artista, y en una de las pocas veces en que la vemos de frente, en un cuadro temprano, está como absorta mientras es el propio pintor el que nos da la espalda sin que parezca establecerse comunicación alguna entre ambos.
Ya retrate el interior de su apartamento en el barrio de Christianshavn o paisajes urbanos de la ciudad donde vivió hasta su muerte o de las extranjeras que visitó, como Londres, París o Roma, Hammershøi parece efectivamente pintar siempre el silencio.
Como un Vermeer puritano que hubiese traducido la rica paleta del holandés a tonos grisáceos, el artista danés pinta una y otra vez puertas cerradas o abiertas a largos pasillos, o ventanas cuadriculadas por las que se filtra la luz del sol.
En la pintura de género, las ventanas funcionan muchas veces como una especie de nexo entre el espacio interior y exterior, pero en los interiores de Hammershøi por el contrario las ventanas no parecen dar a ninguna parte: tal es su nivel de abstracción.
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"Rayos de sol"(Motas de polvo bailando en los rayos de sol) 1900
El camino del silencio
Charla impartida por Celso Navarro en el Zazenkai del 18 de Junio de 2011 en El Bosque
Extraido de la página de "Espíritu y Zen" Clicar aqui
El silencio: núcleo ético de la comunicación
Es grande la desigualdad entre la acumulación de literatura narrativa y poesía que tiene al silencio como protagonista y la producida para reflexionar directamente sobre tal asunto; menos aún para abordarlo como objeto de una disciplina dentro de las Ciencia Sociales. Es como si el silencio fuera de materia refractaria ala reflexión, y sin embargo, más dado ala expresión directa. Tal vez, hablar del silencio nos parece una tarea contradictoria en sus propios términos, quizás inabarcable por la enorme apertura interpretativa que convoca. Nos enseñan u enseñamos a conducirnos con palabras, a interpretar palabras. Ante el silencio experimentamos una angustia que ha dado una hermosa lírica, puede ser que la poesía más profunda, nacida de la íntima manifestación mística, pero apenas alcanzamos a convivir con el silencio, nos abate. Las sociedades desarrolladas y, en especial, bajo su consideración como sociedades de la información, dudan en ubicar el silencio entre la información o el ruido.
Puede considerarse el silencio un elemento prácticamente excluido de nuestra sociedad, es apenas aguantado en las comunicaciones cara a cara. Entonces, se convierte en un síntoma o en una sospecha. Pocos han sido los autores que dominan su gestión en la comunicación mediada en la radio, en la televisión, en el cine. Es más, en algunos de estos medios, principalmente en el primero, el silencio surge como un enemigo. Sólo se admite el silencio como condena o instrumento de protesta, frente a la muerte. Nada más que situaciones excepcionales recuperan instrumentalmente el carácter instrumental del silencio.
El rechazo del silencio se convierte así en el síntoma de una sociedad. Pero, también nos impide su gestión la convivencia con él. ¿Para qué convivir con el silencio? ¿cuál es el lugar posible del silencio en las sociedades desarrolladas y su presencia en algunos campos? (...)
Para leer el artículo completo, clicar aqui
"Comunicar", nº 20. Revista Científica de Comunicación y Educación
Javier Callejo, profesor de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociología de la UNED en Madrid
"Silencio desde la mente. Prácticas de meditación"
La enseñanza fundamental de todos los maestros del silenciamiento desde la mente .
Quien silencia la necesidad, calla al constructor.
Por consiguiente quien silencia al deseo, el vocero de la necesidad,
calla al constructor.
Callar al constructor es silenciar el mundo.
Silenciar el mundo es silenciar la dualidad.
Silenciar la dualidad permite acceder a “eso no-dual” que todo es.
Cómo proceder para silenciar la construcción y acceder a “eso no-dual”.
Todas nuestras facultades funcionan regidas por la necesidad. Por tanto,
su funcionamiento es dual, (yo/mundo) y egocentrado; parten del supuesto de
que yo estoy aquí, y ahí el entorno, el medio. Salen de casa para volver cargados
con una presa con la que satisfacer la necesidad. Así actúan nuestros sentidos,
nuestra sensibilidad en general, nuestra mente y nuestra acción.
Dicen los maestros que basta con desarticular la manera de proceder de una de
estas facultades para hundir el conjunto de la construcción.
Si no busco nada para mí en la acción, si actúo sólo y exclusivamente a favor
de otros, si salgo a actuar y no vuelvo cargado sino con las manos vacías, silencio
el deseo y silenciando el deseo cambio la percepción, la comprensión.
Si salgo a percibir y sentir las cosas en su mismo ser, porque están ahí, sin
buscar en ello mi satisfacción, silencio el deseo, silenciando el deseo, callo la
acción y muto la comprensión.
Si salgo con mi mente no a conocer lo que hay para actuar más convenientemente
y sobrevivir mejor, sino para saber lo que hay, sin buscar provecho en
ello, silencio el sentir y silenciando el sentir callo la percepción y callo la acción.
Desde cualquiera de esas facultades se desarticula el conjunto (...).
Marià Corbí
Para descargar el pdf gratuito del libro, o adquirirlo, clicar aqui
Quien quiera la verdad, la felicidad,
la paz e incluso la eficacia en sus actuaciones debe alejarse de la comprensión
y del sentir de la realidad que genera la necesidad y el deseo para entrar en el
silencio de mente y corazón. El Buda dice que el mundo que construye el deseo es
un mundo de inquietud y de dolor.
«Ninguna de las construcciones que nuestra especie ha hecho del mundo y de nosotros mismos, es lo que hay»; como ninguna de las construcciones que hacen de él nuestros parientes animales, es lo que es. Esta condición de tener que modelar la inmensidad de lo que es a la medida de las pequeñas necesidades de un viviente es común a todos los seres que viven del medio que les rodea .
El mundo de nuestras construcciones incluida su intrínseca dualidad, no está ahí fuera, está en nuestra mente individual y colectiva. La inmensidad de lo que hay no es a nuestra pequeña medida. Dicen los sabios que lo que la mente construye, con la mente se puede deconstruir. Esto es lo que se ha llamado “silenciamiento de la mente desde la mente”. Los maestros hindúes lo llamaron yoga del conocimiento. De una forma u otra se ha practicado en todas las tradiciones religiosas y espirituales a lo largo de la historia de la humanidad.
Quien silencia la mente, silencia el sentir porque el sentir sigue siempre lo que la mente da por real. La nueva comprensión de lo real que el yoga del conocimiento proporciona transforma de raíz nuestro sentir y nuestra acción.
Este libro recoge los ejercicios de silenciamento de la mente desde la mente que el autor ha propuesto semanalmente en CETR (Centro de Estudio de las Tradiciones de Sabiduría de Barcelona) a lo largo de siete cursos académicos.
«Ninguna de las construcciones que nuestra especie ha hecho del mundo y de nosotros mismos, es lo que hay»; como ninguna de las construcciones que hacen de él nuestros parientes animales, es lo que es. Esta condición de tener que modelar la inmensidad de lo que es a la medida de las pequeñas necesidades de un viviente es común a todos los seres que viven del medio que les rodea .
El mundo de nuestras construcciones incluida su intrínseca dualidad, no está ahí fuera, está en nuestra mente individual y colectiva. La inmensidad de lo que hay no es a nuestra pequeña medida. Dicen los sabios que lo que la mente construye, con la mente se puede deconstruir. Esto es lo que se ha llamado “silenciamiento de la mente desde la mente”. Los maestros hindúes lo llamaron yoga del conocimiento. De una forma u otra se ha practicado en todas las tradiciones religiosas y espirituales a lo largo de la historia de la humanidad.
Quien silencia la mente, silencia el sentir porque el sentir sigue siempre lo que la mente da por real. La nueva comprensión de lo real que el yoga del conocimiento proporciona transforma de raíz nuestro sentir y nuestra acción.
Este libro recoge los ejercicios de silenciamento de la mente desde la mente que el autor ha propuesto semanalmente en CETR (Centro de Estudio de las Tradiciones de Sabiduría de Barcelona) a lo largo de siete cursos académicos.
"Treixième poésie verticale"
Hoy no he hecho nada.
Pero muchas cosas se hicieron en mí.
Pájaros que no existen
encontraron su nido.
Sombras que tal vez existan
hallaron sus cuerpos.
Palabras que existen
recobraron su silencio.
No hacer nada
salva a veces el equilibrio del mundo,
al lograr que tmbién algo pese
en el platillo vació de la balanza.
R. Juarroz, 1993
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